Directorio para la catequesis, 153
Los obispos se encargarán de integrar las indicaciones mencionadas en los planes de formación de sus seminaristas y de los candidatos al diaconado permanente. También prestarán la debida atención a la formación catequística de los sacerdotes, especialmente aprovechando los momentos de formación permanente. Esta atención tiene por objeto promover la necesaria actualización catequético-pastoral que favorece en los sacerdotes una mayor y más directa implicación en la acción catequística, lo cual les ayuda a sentirse implicados en la tarea formativa de los catequistas.

