Directorio para la catequesis, 191
La catequesis con adultos se presenta una gran variedad de formas y acentos muy diferentes:
— la catequesis como una verdadera y propia iniciación en la fe, es decir, el acompañamiento de los candidatos al bautismo y a los sacramentos de iniciación a través de la experiencia catecumenal;
— la catequesis como una nueva iniciación en la fe, es decir, el acompañamiento de aquellos que, aunque bautizados, no han completado su iniciación o no están de hecho evangelizados;
— la catequesis como redescubrimiento de la fe a través de «centros de escucha» u otras modalidades; o una propuesta en clave evangelizadora dirigida a los denominados «alejados»;
— la catequesis como proclamación de la fe en los ambientes de la vida, el trabajo, el ocio o con ocasión de manifestaciones de piedad popular o de peregrinación a los santuarios;
— la catequesis con parejas que se preparan al matrimonio o con motivo de la celebración de los sacramentos de los hijos, que a menudo se convierte en punto de partida para posteriores experiencias catequísticas;
— la catequesis para la profundización de la fe a partir de la Sagrada Escritura, de un documento del Magisterio, o de la vida de los santos y de los testigos de la fe;
— la catequesis litúrgica, que tiene como objetivo una participación consciente en las celebraciones comunitarias;
— la catequesis sobre temas morales, culturales o sociopolíticos, que pretende una participación en la vida social que sea activa e inspirada en la fe;
— la catequesis en el contexto de la formación específica de los agentes pastorales, lo que constituye una ocasión privilegiada para los itinerarios de fe.

