Recordando: Nº 129 | ¿Sabías que…?
Destacar la sensibilidad específica de las mujeres en la catequesis no significa eclipsar la presencia igualmente significativa de los varones. Al contrario, a la luz de los cambios antropológicos, es indispensable su presencia. Para un crecimiento humano y espiritual sano no se puede prescindir de las dos presencias, la femenina y la masculina. La comunidad cristiana sabe valorar tanto la presencia de las catequistas, cuyo número es de considerable importancia en la catequesis, como la de los catequistas, que hoy en día desempeñan un papel insustituible, sobre todo para los adolescentes y los jóvenes. La presencia de jóvenes catequistas, que aportan una contribución especial de entusiasmo, de creatividad y de esperanza, debe ser particularmente reconocida. Ellos deben sentirse también responsables de la transmisión de la fe.

