Directorio para la catequesis, 189
Para que la catequesis de adultos sea significativa y capaz de lograr sus objetivos, es importante considerar algunos criterios.
a. Sea expresión de la comunidad eclesial.
b. Dado que la catequesis de adultos se configura como un proceso educativo de la vida cristiana en su totalidad, es importante que proponga experiencias concretas y significativas de la vida de fe (profundización de la Sagrada Escritura y de la doctrina; momentos de espiritualidad, celebraciones litúrgicas y prácticas de piedad popular; experiencia de fraternidad eclesial; ejercicio misionero de la caridad y del testimonio en el mundo…).
c. Los adultos no deben ser considerados como destinatarios de la catequesis, sino como protagonistas junto con los propios catequistas.
d. La catequesis con adultos tiene que estar atenta a reconocer la realidad de hombre y mujer, teniendo en cuenta la peculiaridad con la que cada uno vive la experiencia de fe; además, es importante prestar atención a la condición laical de los adultos.
e. Es importante cuidar la coordinación de la catequesis con los adultos, especialmente con la pastoral familiar y juvenil, y con las demás dimensiones de la vida de fe —la experiencia litúrgica, el servicio de la caridad, la dimensión sociocultural— para madurar en una pastoral eclesial orgánica.

